VIEJOS TIEMPOS
- Roberto Sosa López

- hace 44 minutos
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Por Roberto Sosa
Épocas del pasado. Deeley y Kate reciben la visita de Anna, antigua amiga de Kate, ambas rememoran tiempos de su juventud. La conversación atrae la atención de Deeley, él parece recordar a Anna en una fiesta donde intentó seducirla. En algún momento que Kate los deja solos, Deeley se lo dice, pero Anna lo niega. Cuando los tres están nuevamente reunidos, Anna reconoce que fue pretendida por un hombre tiempo atrás; ella llevaba puesta la ropa interior de Kate.
Su amiga afirma haberle prestado su prenda interior. Kate comenta que recuerda ver a Anna muerta. La llegada a casa del matrimonio lo hace como si fuera una aparición, como si regresará desde otro plano, salió del mar quizá. Los tres conversan, recuerdan y evocan los Viejos Tiempos. La obra es del dramaturgo británico Harold Pinter, estrenada en 1971 suscrita en el “Teatro de la memoria”.

Este concepto nació a finales de los años 60s del siglo pasado, los críticos así nombraron a las obras de teatro que exploran ambigüedades, melancolías y características licenciosas de la memoria. Viejos Tiempos sugiere una situación en apariencia inocente que se convierte en absurda; Pinter reconoce la influencia de Samuel Beckett (figura clave del llamado teatro del absurdo), en sus algunas de sus obras.
La dirección es de Guillermo Revilla –también hace la traducción-, realiza un trabajo interesante, desde cómo pensó la obra, cómo llevarla a escena y con qué elementos. Los personajes están a tono con el texto, ambiguos y melancólicos. Revilla incorpora la música de un piano en vivo, que enfatiza apropiadamente los momentos álgidos del relato. Los silencios entre los diálogos están cargados de emoción. Bajo su dirección todo encaja y se mueve armónicamente. Logra un buen resultado.

Las actuaciones son de Miguel Angel Barrera (Deeley), Priscila Imaz (Kate) y Tania María Muñoz (Anna). En Miguel Ángel está el personaje que describe el autor, bien construido; Priscila es la esposa y amiga, su actuación describe a una mujer que transita emocionalmente entre pasado y presente. Tania María trabaja perfectamente al personaje, encarna a Anna, una amiga entre misteriosa y seductora, una ambivalencia bien esgrimida.
Viejos Tiempos es teatro de autor, que contrasta con los lenguajes escénicos de hoy. Las nuevas generaciones apuestan por hacer teatro sin las convenciones del teatro tradicional. Es válido sin duda, no obstante para las generaciones anteriores –como yo- ver teatro como lo escribieron estos autores, se agradece. En el teatro todo cabe, incluso los que piensan distinto.
Diseños de escenografía e iluminación, Emilio Zurita; vestuario y utilería (cuida a detalle los colores de las prendas que utilizan los personajes, están en armonía con la iluminación y los muebles), María María; músico en escena, música original y arreglos, Alejandro Carrillo. Producción, Tania María Muñoz. Funciones en el teatro El Milagro, martes y miércoles a las 20:00 horas hasta el 17 de junio.




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